|
HACIA
UN SISTEMA NACIONAL DE INFORMACION LEGISLATIVA
Francisco José Paoli Bolio
Reunión Nacional de Diputados Locales
1. Introducción.
En este tiempo de reforma política en México se
habla especialmente del fortalecimiento del Poder Legislativo.
Y ese fortalecimiento pasa no sólo por la asunción
responsable de las atribuciones que tienen los cuerpos legislativos,
del funcionamiento de un sistema de contrapesos y balanzas para
evitar los excesos del Poder Ejecutivo que en nuestro país
ha sido omnímodo, sino que requiere además que los
legisladores dispongan de un sistema de información legislativa
especializado en esa materia y que sea: pertinente, profesional,
eficaz y oportuno. Sin ese sistema, podrá haber voluntad
política de cambio, pero será muy dificil que el
poder legislativo en sus diversas expresiones y órganos
asuman con plenitud su misión y su responsabilidad.
2. La Metodología y el Aparato Cibernético.
La información legislativa es una especialidad contemporánea.
Ella puede ser obtenida, guardada, modificada, actualizada y distribuida
a los usuarios de manera tradicional (manual) y a través
de sistemas de cómputo. Pueden combinarse el sistema tradicional
de información llevado manualmente y en papel, con la utilización
de sistemas cibernéticos y la conservación de los
datos en medios magnéticos. Esta última es la más
probable de poner en marcha.
Mientras los congresos locales son dotados de equipo y personal
competente y especializado para manejarlo en función de
la información legislativa, se mantendrán los sistemas
tradicionales de archivo y seguimiento manual de los procesos
legislativos.
Desarrollar el sistema informativo a nivel nacional, requiere
en primer lugar que los distintos órganos acuerden una
metodología y un lenguaje común para realizar la
captura y el seguimiento de los procesos legislativos. En segundo
lugar será indispensable establecer conexión de
los distintos órganos con capacidad para legislar en el
país. En relación con este punto, los Congresos
Nacionales de Bibliotecas Legislativas, han estado trabajando
y proponiendo el establecimiento de una red. Por otra parte el
Senado de la República, está desarrollando ya una
red que según información de fines del año
pasado[1], a través de la cual se conectarán el
Congreso de la Unión, los congresos locales y sistemas
de otros paises. Sin embargo, la primera conexión no se
ha realizado y habría que caminar al menos paralelamente
en ese sentido para lograr que no sólo haya conexión
cibernética sino posibilidades de comunicación real
de la información legislativa y de su utilización.
No es vano pensar que mientras se logran los convenios y la dotación
de recursos para poder desarrollar una red tan ambiciosa como
la que se ha planteado el Senado, se pudiera avanzar en establecimiento
de una red inicial que no requiera del enorme aparato -y gasto
en equipo, programas y personal especializado- que está
planteándose en el proyecto del Senado.
Los congresos locales ya tienen o podrían tener fácilmente
elementos para comunicarse a través de fax, de modem o
de Internet, pero les está faltando la metodología
y el lenguaje común para organizar la información
legislativa de manera adecuada y productiva para sus propios procesos
legislativos. Si se tienen los aparatos, pero no se ha desarrollado
la forma en que la información legislativa se manejará,
sus códigos y símbolos propios, su lenguaje específico,
difícilmente se daría una conexión útil
y productiva para el trabajo legislativo.
Esta pareciera ser una tarea muy urgente y prioritaria, que no
excluye la puede hacerse viable en un plazo mediano. Los legisladores
del PAN pueden hacer suya esta preocupación y tratar de
desarrollar el Sistema de Información Legislativa desde
sus congresos locales y desde el General. Este último ya
lo está haciendo. De hecho en un buen número de
congresos locales el PAN tiene la presidencia de las comisiones
o comités respectivos de Biblioteca, que deben adicionarse
con la función de Informática y trabajar coordinadamente.
No se trata de una acción partidaria, ni de dar a los procesos
de información un acento o sentido partidario. La información
legislativa debe ser objetiva, profesionalmente analizada y presentada
para que sea útil a los legisladores. Pero es una tarea
en la que el PAN ha tomado la delantera y, teniendo la cuarta
parte de los diputados locales del país, constituye una
fuerza que puede apoyar una idea necesaria de modernización
del Poder Legislativo del país en sus distintos niveles.
Con ello contribuirá a dotar bases para una auténtica
división y equilibrio de poderes.
Las experiencias y bases para desarrollar esa metodología
y trabajo común, son ya importantes. Las dos cámaras
que forman el Congreso de la Unión y los congresos de algunos
estados han avanzado bastante en ese camino. A nivel nacional,
tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores,
los presidentes de las Comisiones de Biblioteca e Informática
son panistas y ya trabajan de consuno. En el Tercer Congreso Nacional
de Bibliotecas Legislativas, promovido con ese impulso se propuso
el establecimiento de una red integrada por los congresos nacional
y locales. El Cuarto Congreso se celebrará en 1997 y podrían
avanzarse trabajos, si los diputados del PAN en los estados utilizan
su peso e influencia para desarrollar el sistema.
Cuáles son los pasos indispensables que requerimos dar.
La base más importante para la información legislativa,
está todavía en papel y se encuentra muy diversamente
organizada, archivada y dispuesta para su utilización.
La Cámara de Diputados ha desarrollado un sistema de documentación
fundamental, a base de carpetas, en el que se registran todos
los pasos de las leyes y los decretos que pasan por ese órgano.
Esa podría ser una operación común para unificar
la forma en que los procesos legislativos son seguidos puntualmente.
A partir de ellos, se pueden construir bases de datos computarizadas.
Ese es el primer paso que sugiero para la metodología.
Hay que unificar la fuente primaria de información y establecer
las formas en que se actualizarán los procesos legislativos.
Lo anterior podría iniciarse con las leyes, decretos, planes
y programas vigentes. Después podría irse para atrás,
recurriendo a los diarios de los debates y si es posible capturarlos
en instrumentos magnéticos como ha hecho la Cámara
de Diputados.
En un buen número de entidades se han producido discos
compactos, con el apoyo pionero y valiosísimo de la Universidad
de Colima en su Centro Nacional de Producción de Discos
Compactos[2]. Sin embargo, cerca de dos terceras partes de las
entidades no tienen ese recurso. Para tenerlo más temprano
que tarde podrían iniciar o avanzar en el desarrollo de
sus carpetas informativas con los procesos de las distintas leyes,
decretos, planes y programas vigentes.
El segundo paso que sugiero sería la elaboración
de un tesauro, o conjunto de conceptos compartidos, con los que
debiera trabajarse en la organización de la información
y para las solicitudes de acceso. En ellos debe establecer con
claridad todos los elementos y eslabones que integran el proceso
legislativo: quorum, iniciativas, comisiones, dictámenes,
debates, acuerdos, mayorías simples y calificadas, observaciones
del Ejecutivo (o veto), promulgación y publicación.
El tercer paso que propongo es el desarrollo de un cuerpo profesional
de expertos en información legislativa. Esto puede sonar
muy ambicioso, pero ya lo hay en el Congreso de la Unión
y en la mayoría de los congresos de las entidades. Es indispensable
trabajar en la unificación de sus criterios y uniformar
sus formas de captura, organización y disponibilidad de
los materiales legislativos. Este equipo debiera ser dotado de
un status profesional de carrera, con reconocimiento nacional
y en cada una de las entidades de la federación. Este equipo
puede estar integrado por bibliotecarios, archivistas y documentalistas
especializados en el proceso legislativo.
3. Investigadores del proceso legislativo.
No basta con el desarrollo de un sistema informativo con bases
y lenguaje común, si bien esa es la primera necesidad.
El equipo profesional y de carrera que debe completar el ciclo
de la información legislativa, es el de un grupo de investigadores
que interprete los procesos, obtenga y organice la información
relevante para las distintas materias del proceso legislativo
e incluso contribuya en la interpretación de las normas,
sobre todo en lo que atañe a su proceso de construcción.
Además este equipo colaboraría en la presentación
de materiales, elaboración de dossiers, respuestas a peticiones
de los legisladores, de las comisiones y de los grupos parlamentarios
(partidarios). En el Congreso de los Estados Unidos existe un
equipo muy amplio de investigadores de distintas áreas
(materias) que se agrupan en torno del Congressional Research
Service (CRS) y otro de la llamada Biblioteca Legal (Law Library),
compuesto específicamente por abogados. Otro sistema que
cuenta con un equipo de apoyo legislativo de carrera es el de
los letrados en España, que sería más accesible.
Tomando en cuenta estos dos modos de apoyar con conocimiento e
investigación el proceso legislativo y la información
sobre el sistema legal, puede lograrse un sistema propio que permita
avanzar cualitativamente el trabajo legislativo en nuestro país.
No se tiene que empezar con un gran aparato de investigadores.
Es posible iniciar con un grupo compacto de dos o tres de ellos
y aprovechar, las bases de datos y los trabajos de investigación
que se realizan en las instituciones de educación superior.
En los Congresos de Bibliotecas legislativas y sistemas de informática
de esa tarea, se ha contado con disposición muy amplia
de las universidades e instituciones de educación superior,
para apoyar este desarrollo. Aquí mismo en la Universidad
de Colima, estamos viendo ya que no sólo hay disposición
sino una colaboración muy puntual para la sistematización
de la legislación federal, de las entidades y para la capacitación
de los bibliotecarios y documentalistas en ese campo. En la Ciudad
de México, la UNAM y la UAM, se han manifestado ampliamente
dispuestas a cooperar en este empeño, lo que representa
sin duda una colaboración crucial para el desenvolvimiento
y fortalecimiento de nuestras instituciones políticas.
4. Integración del sistema de información legislativa.
Como se advierte, los elementos para la integración de
un sistema de información legislativa están dados.
Es indispensable un esfuerzo de acuerdos que podría promover
un centro coordinador que impulse y de seguimiento a los pasos
que es indispensable dar. En los Congresos de Bibliotecas Legislativas
esa ha sido una preocupación manifiesta. Sin embargo, no
han asistido a ellos la totalidad de las legislaturas de las entidades
y por tanto no hay un acuerdo que las comprometa a todas.
Hay dificultades tanto en el orden económico como en el
de las decisiones para desarrollar la metodología y los
equipos profesionales que trabajen la información y sistematización
legislativa. Ellos deben empezar a vencerse. El grupo organizador
del Cuarto Congreso de Bibliotecas Legislativas dentro del cual
hay diputados locales panistas, pueda citar a reuniones más
específicas de trabajo, para desarrollar la metodología
y estipular los requerimientos mínimos y las etapas de
desarrollo del Sistema Nacional de Información Legislativa.
A partir de los acuerdos metodológicos y técnicos,
se puede generar la suscripción de convenios con respaldo
de las instituciones políticas.
5. Comentario final.
El establecimiento del Sistema Nacional de Información
Legislativa, no sólo tiene ya elementos muy positivos que
permiten pensar en integrarlo, sino que debería ser una
meta que se previera en la Reforma del Estado que está
en curso, y que se ha ocupado hasta ahora sólo de cuestiones
electorales.
La independencia y fortalecimiento del Poder Legislativo, como
una de las condiciones para el perfeccionamiento de nuestro sistema
democrático, debiera preverse en sus distintos ángulos.
En esa instancia general en la que se estudia la reforma estatal
debería impulsarse la idea del Sistema Nacional de Información
Legislativa, a fin de que en ella se llegue a acuerdos en esta
materia que comprometa a las distintas fuerzas políticas,
así como a los gobiernos y congresos de las entidades y
al gobierno federal.
El federalismo auténtico que esa Reforma estatal tratará,
puede y debe incorporar esta temática y llegar a algún
acuerdo básico en la materia. El Poder Legislativo se reivindica
no sólo respetando sus atribuciones, sino haciendo posible
que pueda ejercerlas con responsabilidad.
--------------------------------------------------------------------------------
[1]
Reforma, 23 de noviembre de 1995, pág. 9 “Modernizan
red informativa en el Congreso”. En la nota se informa que
el CILSEN y la Comisión de Biblioteca e Informática
que el Senado invertirá un total de diez millones de nuevos
pesos para lograr ese propósito y que se celebrarán
convenios entre los congresos locales y el federal , así
como con los de otros paises para ese propósito. Hasta
la fecha se tienen firmados 11 convenios con los congresos locales
y 22 con paises de América latina y el Caribe.
[2]
Entiendo que se han producido 11 discos compactos con las leyes,
decretos, planes y programas vigentes en otras tantas entidades.
|